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Cómo un buen diseño puede impulsar tu negocio

¿Cuándo fue la última vez que entraste en una web y la cerraste sin más porque no te entró por los ojos? Apuesto a que no hace mucho.

A mí me pasa muchísimo, y creo que nos pasa a todos.

Las cosas nos transmiten o no, nos hacen sentir cómodos o no, nos enganchan o no. No hay más vuelta de hoja.

Así que igual que te pasa a ti con otras webs, les pasará a los demás con la tuya.

Hay cientos o miles de webs que compiten con la tuya en el océano de internet, así que cuando alguien aterriza en tu pequeño espacio, tienes que hacer todo lo posible para que se quede. Sino, seguirá su camino de web en web y habrás perdido la oportunidad de enseñarle todo lo que tienes que ofrecer.

Y para que esto no te pase, quiero darte las claves para poder impulsar tu negocio con la ayuda de un buen diseño.

IdeandoAzul - diseno para impulsar negocios

1. Aprovecha el poder del primer impacto

Hay un estudio que dice que tardamos 10 segundos en hacernos una primera impresión de un negocio al ver su página web.

Si te soy sincera, 10 segundos me parecen una eternidad. Personalmente, creo que ese primer impacto tarda menos que eso en dejarme huella. Aún así, seamos generosos, digamos que son esos 10 segundos los que tardamos, ¿qué sensación e información quieres que se lleven en ese tiempo?

Tu web es la presentación de tu negocio al mundo.

Necesitas hacerlo bien en poco tiempo y en el ciberespacio hoy en día la cosa funciona así, te lo resumo: un cibernauta cualquiera, si te lo has trabajado lo suficiente, por no decir si te has portado muy bien y el Dios Google te quiere, llega a tu web.

Entonces existen 2 caminos: que sea un cliente potencial al que le puede interesar tu contenido o que haya llegado por error porque no es lo que buscaba.

Si nos situamos en la primera y la más optimista de las opciones, navegará por tu web unos pocos segundos antes de haberse creado una opinión de nuestro negocio. Puede que ésta sea favorable o no pero, sintetizando, si tu web no llama su atención en ese momento habrás perdido un posible comprador.

Si, por el contrario, es un despistado que llega por error a tu página, siempre queda la posibilidad de que le enamores y se plantee quedarse un poco más a trastear. No sé cuál es tu experiencia, pero por ponerte un ejemplo, a mi mentor lo encontré así, buscando otra cosa, y en unos segundos consiguió que me quedara y me olvidara de lo que andaba buscando…y hasta hoy.

Así que tienes una gran oportunidad para enamorar en ese primer impacto, cúrratelo y gánate a un posible cliente.

Dale al diseño la importancia que se merece, porque es tu vía directa al corazón de tus potenciales clientes.

Déjales con la boca abierta y ya tendrás mucho ganado, porque se acordarán de ti y de tu negocio.

2. Diferénciate para destacar.

Lo dicho, hay cientos de negocios muy similares al tuyo, pero tú, “fulanito de tal”, solo hay uno, ¿verdad? Pues eso significa que no estás sacando todo el potencial a tu negocio. Si no existe nadie como tú, pero hay cientos de negocios como el tuyo significa que no estás sacando partido a lo que te hace diferente. Ni más ni menos.

Todos caemos en la tentación de “copiar” a nuestra competencia. Y, no me interpretes mal, eso no tiene por qué ser algo negativo, en absoluto. El problema es que nos lo tomamos demasiado al pie de la letra y nos olvidamos de mirar nuestras peculiaridades y sacarlas a relucir.

El diseño de tu web y todo tu material gráfico debe hablar de ti, de tu negocio, de lo que hace diferente al equipo que lo forma. No copies la identidad visual de tu competencia, al contrario, busca diferenciarte, dejar claro que no eres lo mismo, que tu negocio tiene una personalidad propia que se refleja en su web, y todos sus puntos de contacto con tus clientes.

Deja claro que eres diferente a los demás.

Y que esta diferencia no sea banal. Busca transmitir la esencia de tu negocio a través de sus elementos más tangibles que son los visuales y las palabras que lo completan. Así, esos clientes que se sientan más afines a tu esencia te elegirán a ti.

Recuerda que todos tenemos una parte emocional que es la que nos hace tomar esas decisiones que no sabemos entender. Muchas veces tenemos claro que preferimos a éste frente al otro y no sabemos explicar muy bien las razones, son impresiones, sensaciones transmitidas que consiguen atraernos.

Sé diferente. Piensa diferente. Somos muchos millones de personas en el mundo, marca la diferencia.

Steve Jobs

el diseño contribuye mucho a crear estas sensaciones. Son elementos visuales que tienen un increíble poder de comunicación no verbal.

Cada color, cada tipo de letra, cada imagen e incluso cada espacio en blanco provoca unas sensaciones determinadas.

Tienes un gran poder un tus manos si sabes cómo sacarle partido a todo esto.

Diferenciarte de tu competencia con un diseño único que atraiga a tu potencial cliente plasmando la esencia de tu negocio, ahí está la clave.

3. Utiliza el poder del diseño para impulsar tu negocio.

Vivimos en la era de lo visual por excelencia, esto es un hecho, ¡y lo sabes! ja.

Instagram, Pinterest, Facebook, …¿qué tienen en común? Que usan el poder de lo inmediato para llamar la atención, usan el impacto visual como primer gancho. Porque sí, vivimos en la época de lo visual por excelencia.

Los grandes lo saben y le sacan todo el jugo. Haz lo mismo que ellos, actúa como los grandes y aprovecha las herramientas que tienes en tu mano, y lo visual es una de las más poderosas.

Muy bien, digamos que ya has definido la esencia de tu negocio, lo que lo hace único y diferente y has elegido los elementos de diseño que potencian estas ideas. Ahora llega el momento de plasmar todo esto en tu web.

Tu web no es una cartelera en la que los demás ven lo que ofreces y nada más. Tu web debe llamar a la interacción, debe ser más un diálogo que un monólogo.

Y el diseño estratégico te ayuda a conseguirlo. Elegir los elementos adecuados que hagan que tu audiencia pase a la acción puede marcar una gran diferencia en tu negocio.

Debes estructurar de forma correcta la información, para ir dirigiendo a las visitas hacia donde tú quieres que vayan para conseguir tus objetivos, que pueden ir desde generar interés, establecer una relación o la propia venta.

La misma información con 2 diseños diferentes va a conseguir resultados completamente distintos. Creo que todos somos conscientes de ello, ¿verdad? Pues eso, que tu web sea de las que consiguen sus objetivos y no de las que se quedan en un mero escaparate insulso y mediocre.

4. Sé coherente y profesional.

Es algo que no me cansaré de decir, no dejes el diseño al azar porque es una herramienta muy potente para llegar a calar en tus clientes potenciales.

Transmite tus valores y los de tu negocio de una forma visual. De esta forma estás reforzando lo que se transmite con palabras.

Por ejemplo, ¿qué pensarías si una compañía que habla de lujo y exclusividad eligiera una letra tipo cómic? Es cierto que este es un caso extremo pero te habrás dado cuenta de la ridiculez que esto supondría.

En mayor o menor escala, una elección poco adecuada del diseño puede llevar al traste todo lo demás.

Si tú hablas de claridad y sencillez en tus procesos, no puedes tener un diseño oscuro y una web en la que no sea posible encontrar lo que uno busca. Te estarías tirando piedras sobre tu propio tejado. Tu mensaje resultaría incoherente, poco convincente y poco profesional.

Todos tus elementos deben fluir en la misma línea para transmitir lo que tu negocio es. Así de sencillo: coherencia de todas las partes y profesionalidad.

5. Presume de negocio.

Quieres sentirte orgulloso de tu negocio, de eso estoy segura. Y mi consejo es, mide bien tus decisiones.

Soy de la opinión de que las cosas no valen hechas y expuestas de cualquier manera, ¿cuántas veces te has salido de una tienda o un bar por su apariencia, funcionamiento o modo de atenderte, incluso sabiendo que tienen lo que te apetece?

Mi felicidad llegó cuando entendí que tenía la oportunidad de hacer algo más por mí

Claudio Inacio

Da pasos sólidos. Tómate tu tiempo, elige bien y una vez que has definido la identidad de tu negocio, plásmala en tu web y transmítela siempre que tengas ocasión. Que todos se enteren de qué es lo que te define y te hace diferente.

Y sobre todo, una vez que definas tu identidad visual, el diseño que te representa, ve con él “a saco”, defiéndelo ante todo, no dudes, posiciónate de forma muy clara y refuerza esa decisión en todo lo que hagas.

Ya has visto la importancia de un buen diseño para impulsar tu negocio gracias a una presencia online única y diferencial.

Y ahora… ¿vas a tomar las riendas para poner todo esto en práctica y ser de los que triunfan o vas a optar por una presencia digital mediocre que se pierda por el océano de internet?

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